Press "Enter" to skip to content

La noción de ley natural en la escolástica

Los escolásticos se enfrentaban a un dilema: ¿cómo puede la razón, que es inherente a las criaturas racionales, coincidir con los mandatos divinos? Tomás de Aquino, uno de los más influyentes pensadores escolásticos, propone en su “Suma Teológica” una solución filosófica donde la ley natural y la ley divina se entrelazan. La centralidad del concepto reside en el hecho de que las leyes naturales son interpretadas como principios razonables que pueden ser descubiertos por los hombres a través de su razón, pero que también tienen su origen en Dios.

El argumento de Tomás de Aquino sobre la ley natural parte del principio de que la razones es inherente al ser humano. Este principio, según el cual la razón se manifiesta en las leyes naturales, establece que ciertas virtudes y preceptos pueden ser conocidos a través del razonamiento inductivo y deductivo. Aquí hay una reconstrucción de su argumento:

1. **Premisa Central**: La razón humana puede descubrir ciertos principios morales e intelectuales a través del estudio del universo (Primer libro, Q19).

2. **Reasociación y Deducción**: Tomás argumenta que la razón puede discernir los bienes naturales de acuerdo con el ordenamiento divino (Segundo libro, Q94). Esto implica que las leyes naturales no son solo un producto del pensamiento humano, sino que tienen su origen en una autoridad suprema.

3. **Conclusión**: Siendo los hombres racionales, pueden conocer ciertos principios morales a través de su propia razón, pero estos principios también están inscritos en la voluntad divina (Tercer libro, Q91).

Este argumento es crucial porque permite una reconciliación entre el uso de la razón y la fe, marcando un equilibrio entre el mundo físico observado y las enseñanzas teológicas. Sin embargo, no está exento de críticas. Alberto de Saxonia, contemporáneo de Tomás, presenta una objeción significativa a este argumento.

Alberto de Saxonia sostiene que aunque la razón puede conducir al conocimiento de ciertos principios morales, estos son insuficientes para proporcionar un criterio completo y definitivo. En su obra “Summa Aurea”, critica la idea de que las leyes naturales pueden ser igualmente aplicables a todos los hombres en todas partes, argumentando que la variedad de contextos históricos y culturales hace difícil una aplicación universal.

Alberto reformula el concepto de ley natural para enfatizar su dependencia de la revelación: “la razón humana puede inferir leyes morales genéricas, pero estas no son más que sombras del orden divino en la creación”. Esta perspectiva profundiza la noción de ley natural, incorporando elementos teológicos y culturales que Tomás había intentado minimizar.

La reformulación propuesta por Alberto impacta significativamente el debate escolástico sobre la naturaleza de las leyes naturales. Su crítica plantea una necesidad mayor de considerar cómo la ley natural puede coexistir con la ley divina en un contexto más complejo y diverso que el presentado originalmente por Tomás. Esta tensión llevó a un debate más profundo sobre cómo los humanos pueden discernir su deber moral y cómo este debe ser interpretado en diferentes sociedades.

En resumen, la noción de ley natural en la escolástica se presenta como una herramienta fundamental para reconciliar la razón con la fe. Tomás de Aquino estableció un argumento que intentó balancear el uso del razonamiento humano y el mandato divino, pero Alberto de Saxonia introdujo críticas significativas que desafiaron esta equilibrada visión. Estas discusiones no solo profundizaron la comprensión filosófica sobre el orden natural y moral, sino que también marcaron un punto de inflexión en cómo se abordaría el problema de las leyes naturales durante siglos posteriores.

Este debate es significativo porque establece los cimientos para futuras reflexiones sobre la naturaleza del conocimiento humano, la ética y la relación entre lo divino y lo natural. A través de esta lucha conceptual, se asienta un legado filosófico que continúa influyendo en el pensamiento occidental hasta nuestros días.

Be First to Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *